Me despierto, me despierto y lo primero que pasa por mi mente es "Felicidades Natashia! Tienes otro día más en el gran circo!..." , enciendo el televisor y de inmediato saltan a mi pantalla los payasos matutinos que relatan un resumen de los distintos actos del espectáculo del día anterior, que van desde un chico que mató a su hermano mayor porque le comió la carne hasta los ultimos avances para evitar y atacar la influenza porcina.
Estoy ya en el baño, comienzo a desvestirme y pienso en el día que me espera, tengo que estudiar... Estudiar porque debo de ser capaz de darle una vida digna a mis hijos, si decido tenerlos, y pienso en esas criaturas sin rostro que a veces se asoman a mi mente ¿qué mundo será el que les toque vivir?.
Me inserto en mis pensamientos que se ven interrumpidos al escuchar que OTRA VEZ los médicos están de huelga, este acto ya me lo sé, pasan dias sin trabajar para que al final el gobierno no les conceda un aumento, pero ¿qué digo? ¡¡¡si no son capaces!!! todos los fondos del estado se va en pagarle al senado (que por cierto, ¡Se aprobó otro aumento!). Salgo de la ducha, veo el reloj, estoy retrasada, me visto de manera mecánica con lo primero que encuentre y salgo a desayunar, veo a la ventana y ahí está, el mismo escenario de todos los días. Beso a mi madre y me uno al show, el sol esta naciendo en el horizonte y un señor se inclina para ayudar a un niño, es algo inesperado, sonrío, en mi rostro se vislumbra un rayo de optimismo y pienso "tal vez hoy, en el gran circo, el espectáculo sea un poco más prometedor..."
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